Al hablar de Agenda 2030 y del modelo de desarrollo consensuado no podemos olvidar que estamos construyendo un futuro con un modelo de bienestar para la generación actual y las que nos sucedan. En cualquier sociedad la educación es uno de los pilares claves en los que se sostiene el sistema de bienestar, siendo una de las apuestas claras por el mañana: invertir en educación es invertir en nuestras niñas y niños, en nuestras y nuestros adolescentes, jóvenes y también, cada día más necesario, en conseguir que la formación sea entendida como un continuo proceso a lo largo de la vida. Pero para que cumpla con su cometido, y que el sistema educativo contribuya de forma positiva al desarrollo sostenible, debe proporcionar una educación de calidad.

¿Por qué es importante que la educación sea de calidad?
En el enunciado del ODS4 se señala que la educación, cuando es de calidad, es el principal puente para que una persona pueda salir del círculo de la pobreza, por lo que permite reducir las desigualdades, concientiza a las personas para que lleven una vida más saludable y sostenible, además de fomentar la tolerancia y contribuir a la construcción de sociedades más pacíficas. En pocas palabras, la educación transforma a cada persona para evolucionar hacia su mejor versión, impactando sobre sí misma y sobre su entorno.

El 24 de enero 2022 se celebró la cuarta edición del Día Internacional de la Educación que se enfocó en la temática “Nuevos rumbos, transformar la Educación”. El informe “Reimaginando nuestros futuros juntos: un nuevo contrato social para la educación”, elaborado por la UNESCO, destaca la importancia de trabajar hacia futuros deseados, lo que requiere de una transformación urgente de las relaciones de los seres humanos con la naturaleza, con las tecnologías y entre ellos mismos. Este nuevo modelo impulsará innovaciones educativas mientras plantea preocupaciones importantes con respecto a la ética, la inclusión y la participación democrática.

En esta séptima edición del curso de verano de la Universidad de La Rioja sobre la Agenda 2030 nos hacemos eco de esta llamada a la colaboración para identificar los retos a los que nos enfrentamos en el diseño de un modelo de educación capaz de satisfacer las demandas de un futuro más sostenible. En esta ocasión planteamos la propuesta desde tres bloques temáticos. Haremos un recorrido por los desafíos que se plantean en el contexto internacional (bloque I), mirando desde cerca las propuestas para hacer de la educación una herramienta transformadora del entorno (bloque II) y buscando situar a la persona en el centro del modelo educativo (bloque III). Estructurado en estos tres bloques temáticos hablaremos sobre equidad, cambio climático, neuroeducación… En esta edición vamos a realizar talleres paralelos y sesiones plenarias con personas expertas de reconocido prestigio en estas materias. Todas estas actividades se realizarán en el Monasterio de Yuso, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, rodeados de naturaleza y cultura en un entorno privilegiado, San Millán de la Cogolla. En estos días podremos preguntarnos, debatir, aprender y reconsiderar la actividad formativa para no dejar a nadie atrás.