Descenso histórico de los recursos mundiales destinados a cooperación
Los datos preliminares del CAD para 2025 confirman el descenso de un 23,1% de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD); una bajada que se suma a la reducción del 7,1% que se produjo en 2024. Es el mayor recorte de la historia que, en un contexto global enormemente complejo, tendrá consecuencias incalculables sobre millones de personas

10 de abril de 2026

  • Los datos preliminares del CAD para 2025 confirman el descenso de un 23,1% de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD); una bajada que se suma a la reducción del 7,1% que se produjo en 2024. Es el mayor recorte de la historia que, en un contexto global enormemente complejo, tendrá consecuencias incalculables sobre millones de personas
  • La reducción por parte de Estados Unidos asciende a un 56,9% en un solo año, lo que representa tres cuartas partes del descenso de la ayuda global. Tales cifras no tienen precedente y supondrán un impacto gravísimo en todo el planeta.
  • La AOD española sube ligeramente hasta el 0,27% de la Renta Nacional Bruta (RNB), pero sigue por debajo de la media europea (0,42%) y lejos del 0,7% establecido para 2030 por la Ley de Cooperación y el Plan de Sevilla
  • La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo recuerda que el aumento de la AOD es ineludible y debe realizarse de forma inmediata. Invertir en cooperación significa invertir en paz frente a la guerra, la destrucción y la ley del más fuerte

Los últimos datos del CAD sobre la Ayuda Oficial al Desarrollo confirman nuestras peores predicciones. La subida al poder de Donald Trump empeoró la situación y 2025 supuso un cambio sísmico con una caída histórica de los fondos destinados a cooperación. En los últimos años algunos donantes clave, encabezados por EEUU, han cuestionado abiertamente esta política pública frente a sus intereses geoestratégicos. Todo ello ha puesto en riesgo el sistema global de ayuda y, con él, la vida de millones de personas.

Los recursos destinados a ámbitos esenciales como los derechos humanos, la salud, la educación, la igualdad, la seguridad alimentaria o la asistencia humanitaria para las poblaciones más vulnerables han caído de forma abrupta en un 23,1 %. Los países más ricos han destinado únicamente un 0,26 % de su RNB a la AOD, volviendo a niveles de hace décadas y alejándose aún más del compromiso histórico de alcanzar el 0,7 % (que, dadas las enormes necesidades actuales, ya es claramente insuficiente).

Cada vez son menos los fondos que se destinan a lugares con altos índices de pobreza

Las consecuencias de la interrupción de programas esenciales son graves y tienen un impacto directo en las condiciones de vida de millones de personas en todo el mundo; de hecho, ya existen estimaciones que denuncian la pérdida de multitud de vidas humanas.

Por otra parte, los datos del CAD muestran que cada vez son menos los fondos que se destinan a lugares con altos índices de pobreza. Tanto la ayuda a África subsahariana como a los países más pobres (países PMA) desciende más de un 25%, una decisión alarmante puesto que en muchos casos no cuentan con otras alternativas para garantizar necesidades básicas. Llama la atención que los recursos que reciben estos países son inferiores a los que recibió solamente Ucrania.

Europa, reducción abrupta

Las instituciones europeas y sus países miembros están reduciendo y desvirtuando la cooperación internacional alejándose de su propósito central y su valor esencial e insustituible

El descenso no solo se da del lado de Estados Unidos, Europa también es cómplice. Por tercer año consecutivo, las instituciones de la UE y los Estados miembros han reducido sus presupuestos para cooperación al desarrollo. Los fondos descendieron de manera general un 9,9%% respecto a 2024. De este modo, la media europea se sitúa en un 0,42%, cuando era del 0,47% en el año 2024 y del 0,52% en 2023. En estos momentos, solo cuatro países europeos (Dinamarca, Luxemburgo, Noruega y Suecia) cumplen o superan el 0,7% para cooperación.

La Red Europea de ONG para el Desarrollo (CONCORD Europe) denuncia que las instituciones europeas y sus países miembros están reduciendo y desvirtuando la cooperación internacional alejándose de su propósito central y su valor esencial e insustituible. Actualmente están en curso las negociaciones sobre el presupuesto de la UE 2028-2034 y, por tanto, las cantidades que irán destinadas a cooperación internacional.  Es fundamental que el Instrumento de Europa Global  mantenga de forma clara los objetivos de desarrollo y que, al menos, el 90% de su presupuesto sea AOD y se refuerce la cooperación europea, cuando el mundo más la necesita.

¿En qué situación está España?

En el plano político, España ha impulsado y defendido su compromiso de alcanzar el 0,7%, como en la IV Conferencia sobre Financiación para el Desarrollo (Sevilla, julio 2025), y en el Plan Sevilla. Aunque estás posiciones son muy positivas, no se han reflejado en los presupuestos: la AOD apenas alcanza el 0,27%, con un aumento leve que no supone el salto cualitativo que establece la propia Ley de Cooperación Internacional para el Desarrollo Sostenible y la Solidaridad Global, respaldada por la mayoría parlamentaria.

De hecho, España sigue, por debajo de la media europea (0,42%) y no avanza de forma significativa hacia el objetivo fijado por la Ley. A ello se suma la prórroga de los presupuestos generales del Estado por tercer año consecutivo, que dificulta cualquier progreso. En este contexto, La Coordinadora recuerda su propuesta presupuestaria, que plantea alcanzar el 0,4% en 2026 como un paso imprescindible para cumplir el compromiso legal adquirido.

En 2025, el gasto militar de los Estados europeos alcanzará los 381 000 millones de euros, lo que significa cinco veces más de lo aportado para cooperación.

Responsabilidad en un mundo complejo

Mientras el gasto militar crece como nunca antes, se debilitan las políticas que defienden los derechos humanos y la paz. Según datos de la Consejo Europeo, se estima que, en 2025, el gasto militar de los Estados miembros alcanzará los 381 000 millones de euros, lo que significa cinco veces más de lo aportado para cooperar. Como señala Matthew Simonds, de Eurodad«Estos datos confirman una realidad cruda: los países ricos están emitiendo un cheque en blanco por la guerra mientras abandonan a las poblaciones más vulnerables del mundo. Priorizar una economía de guerra sobre una economía de cuidados hace que el mundo sea menos seguro para todas las personas”.

España, a nivel estatal, autonómico y local, tiene la oportunidad de marcar el camino y contribuir activamente a la construcción de un mundo justo y en paz. La Coordinadora hace un llamamiento al Gobierno y a todas las fuerzas políticas a asumir de forma urgente una posición favorable a una cooperación -de calidad y suficiente- que atenúe de forma efectiva las graves crisis que afectan a millones de personas en todo el mundo. Las consecuencias humanas son enormes y no pueden esperar.



Sesión informativa online de la convocatoria Child Survival de Fundación la Caixa
Streaming el día 20 de abril, a las 15:30 horas